John Newbold, director creativo de la agencia Birmingham 383 ha publicado un artículo en el diario británico The Guardian dando las cinco reglas clave para hacer un marketing eficaz en la universidad. Vamos a ver cada uno de esos cinco consejos que sirven para atraer estudiantes a los centros universitarios:
1. Establece un vínculo entre los intereses y las carreras
Las carreras universitarias duran varios años. Por eso, es importante que la carrera elegida apasione al estudiante. Según distintos estudios, el éxito profesional y la felicidad de un estudiante vendrán de dedicarse a lo que más le interesa a él, estos intereses no tienen porque coincidir con los de otras personas como maestros, padres o políticos.
Las universidades deben conectar las pasiones y las carreras potenciales. Un ejemplo de marketing en este sentido, es la última campaña del Colegio Metropolitano de Birmingham, cuyo lema es “Haz lo que amas para llegar a ser lo que quieres”.
2. No hables desde el paternalismo a los futuros estudiantes
Las universidades todavía cometen errores en publicidad carentes de imaginación y paternalismo. «Tu futuro empieza aquí» es un típico lema que devalúa al alumno desde el principio ya que sugiere que hasta ahora su vida no carecía de gran valor. Dando a entender que sin plaza en la universidad, está fuera de lugar y no tendrá futuro. Los estudiantes buscan y llevan la pasión desde en su interior. El papel de la institución es acelerar eso.
Ahora la tendencia es hablar con los estudiantes de igual a igual, a través de su lenguaje y sus territorios (muchos de ellos digitales). Por eso las universidades deben hablar el lenguaje de los jóvenes. Vemos un ejemplo en la Universidad de Warwick, que manda a los alumnos el mensaje “Experimenta Warwick con nosotros”. El tono es informal y personal. Actualmente, lo que más valor tiene es el “boca a boca” de los alumnos, por lo que muchas universidades utilizan como prescriptores a los propios estudiantes.
3. Mantén tu mensaje en múltiples canales
Las universidades deben comunicarse con los estudiantes en los lugares en los que lo hacen los alumnos. Existe un bombardeo continuo de mensajes. Como ya no hay un ‘primer medio de comunicación’, debemos tratar de llegar a cada uno de sus puntos de contacto propios para que llegue el mensaje. Muchas universidades aún no saben cómo desenvolverse en este nuevo entorno. Hay una fuerte dependencia de los folletos impresos y jornadas de puertas abiertas y sin embargo los jóvenes están en otros espacios (cine, TV, Spotify, YouTube, Facebook y Twitter).
El buen marketing no debe ser molesto a los futuros estudiantes. Hay que atraerlos con mensajes significativos y relevantes comunicados en los espacios correctos.
4. La creatividad deber aliniarse con la vida de los estudiantes
Los estudiantes tienden a formar grupos cuando llegan a la universidad según sus intereses. Los centros universitarios necesitan encontrar la forma de hacer entender a los futuros estudiantes que hay hueco para ellos en esos grupos. Por ello, los expertos en marketing deben estar al día de las últimas tendencias y de la cultura estudiantil.
Las universidades pueden beneficiarse de marcas que organizan festivales o conciertos en las facultades El éxito llega cuando el medio que se utiliza está determinado por el mensaje, y no al revés.
5. No mirar el pasado, anticiparse al futuro
Las universidades en Estados Unidos están a la vanguardia en el uso de las nuevas tecnologías para atraer y mantener a los estudiantes. Yale es una de varias universidades que utilizan YouVisit para crear un recorrido virtual por el campus, disponible tanto para la web como para el móvil, permitiendo a los estudiantes potenciales y a sus familias conocer el campus universitario. Además, cada vez habrá que tener más en cuenta las aplicaciones para móviles.
![¿Puede un solo bulo hundir la reputación de tu colegio? La guía definitiva contra la desinformaciónImagínate esto: es lunes por la mañana, llegas a tu despacho y el teléfono no para de sonar. Un grupo de padres de tu colegio está indignado por un vídeo que se ha hecho viral en redes sociales durante el fin de semana, en el que se acusa (falsamente) a tu centro de servir comida en mal estado. Sabes que es mentira, tus controles de calidad son estrictos, pero el daño ya está hecho. La bola de nieve ha empezado a rodar y, en un mundo donde el 82,4% de los jóvenes se informa por redes sociales, la verdad parece importar menos que la indignación. ¿Te suena a pesadilla? En la era de la "infodemia", esto es una amenaza real que puede echar por tierra años de trabajo en la captación y fidelización de alumnos.En SchoolMarket, llevamos años advirtiendo de que la reputación será el principal patrimonio de los colegios en la era de la Inteligencia Artificial y las redes sociales. Hoy, ya no basta con tener una buena oferta educativa; hay que saber defenderla. Basándonos en las recientes investigaciones publicadas en la obra "Comunicación Corporativa. Horizontes estratégicos ante los retos de la inteligencia artificial y la gobernanza" (CUECOM, 2026), vamos a desgranar por qué la desinformación es el gran reto de la dirección de los colegios y cómo puedes blindar tu marca educativa ante los bulos en estos entornos VUCA y BANI que nos ha tocado vivir.1. El entorno VUCA y BANI: Por qué la desinformación nos afecta más que nuncaEl término VUCA (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad) nos enseñó que el cambio es la única constante. Pero ahora, como señala el libro CUECOM, operamos en un entorno BANI (Quebradizo, Ansioso, No lineal e Incomprensible). En este clima de ansiedad social, los bulos se propagan como la pólvora.¿Por qué? Porque, como demuestra la investigación, las personas no somos racionales cuando actuamos rápido, somos emocionales. La indignación es la principal emoción que impulsa a compartir un contenido sin verificarlo. Cuando un usuario ve un bulo sobre tu colegio que confirma sus peores temores (sobre el comedor, sobre el acoso, sobre la metodología), lo comparte para sentirse reafirmado moralmente.La reflexión para tu colegio: No puedes combatir una crisis puramente emocional solo con datos racionales. Si solo contraatacas con comunicados fríos, serás ineficaz. Necesitas haber construido un vínculo de confianza previo con tus familias (tus stakeholders). Como se recoge en el libro, "la construcción continuada de reputación y confianza es la mejor arma estratégica ante la posibilidad de que nuestra empresa sea objeto de tensiones desinformativas en redes sociales".2. El peligro del silencio y la rapidez de la respuestaEn la era posdigital, las crisis de comunicación ya no esperan a la edición de los periódicos del día siguiente; escalan en minutos. Aitor Ugarte y Nekane Orella destacan que "la mentira en redes sociales se propaga más lejos, más rápido y más ampliamente que la verdad".Cuando surge una fake news sobre tu institución, el tiempo de actuación es crítico. Sin embargo, muchas direcciones escolares optan por el silencio, creyendo que la tormenta pasará sola. Craso error."El silencio nunca es la mejor opción, pues el silencio se interpreta como culpabilidad. [...] Debemos mantener informados a nuestros stakeholders y ser la fuente fiable." — Palma Peña-Jiménez en CUECOM (2026).La reflexión para tu colegio: La inacción es tu peor enemiga. Si no cuentas tú tu propia historia, alguien más (quizás malintencionado) la contará por ti. Los colegios necesitan protocolos ágiles que les permitan detectar el bulo temprano mediante social listening y reaccionar con transparencia, aportando datos reales y difundiendo la respuesta por todos los canales disponibles.3. Del gabinete de prensa a la dirección de comunicación estratégicaEl marketing y la comunicación en un colegio no pueden reducirse a publicar fotos de excursiones en Instagram o enviar la newsletter mensual. Ana Almansa y Antonio Castillo apuntan que la dirección de comunicación debe ser un cargo directivo, en contacto permanente con la alta dirección y encargado de la "función observatorio": detectar la imagen real que la sociedad tiene del centro.En este sentido, surge un nuevo perfil imprescindible, lo que Ugarte y Orella denominan el "Verificador Corporativo". No es solo alguien que hace fact-checking; es un estratega capaz de "interpretar climas emocionales, identificar malestares sociales y estudiar por qué determinados relatos contrarios a nuestra organización son verosímiles para ciertos públicos".La reflexión para tu colegio: La comunicación corporativa educativa debe profesionalizarse. Si un colegio no monitoriza activamente qué se dice de él en internet (incluso en portales de empleo o foros de padres), será incapaz de anticipar un problema antes de que se convierta en crisis. La captación de alumnos no sobrevive si la reputación se desmorona por la espalda.4. El "Employee Advocacy": Tu escudo más fuerte (o tu mayor debilidad)Tus profesores, tu personal de administración y tus antiguos alumnos son tus embajadores de marca más potentes. Como hemos visto en estudios recientes de CUECOM, la reputación de la marca empleadora (Employer Branding) tiene un impacto directo en cómo te ve el mundo.La comunicación interna ya no es solo para informar, sino para fortalecer el "orgullo de pertenencia". Si tus docentes están alineados, motivados e informados, serán tu primera línea de defensa contra cualquier desinformación. Pero, cuidado, como señala el libro, los bulos también pueden nacer desde dentro si el clima laboral es tóxico. La coherencia entre lo que el colegio dice ser y lo que realmente experimentan sus empleados es vital.La reflexión para tu colegio: ¿Están tus profesores preparados para defender al colegio en una cena con amigos o en sus propias redes sociales? Fomentar que el personal actúe como prescriptor creíble (employee advocacy) solo funciona si hay una cultura escolar auténtica. No hay atajos para la credibilidad.Un futuro blindado se construye hoyLa reputación es un intangible sumamente delicado que cuesta años ganar, pero que un solo tuit malintencionado puede poner en jaque. La desinformación es una realidad con la que los colegios tienen que aprender a convivir, pero no desde el miedo, sino desde la profesionalización de su comunicación. Como hemos visto, la mejor estrategia contra los alt-facts y las crisis virales no es la improvisación, sino la construcción diaria y empática de una comunidad de confianza, la anticipación mediante la escucha activa, y la transparencia radical.¿Está tu colegio preparado para detectar un bulo antes de que se viralice? ¿Tienes un plan de comunicación de crisis actualizado o sigues comunicando como en 1998? En un mercado educativo tan competitivo, no dejes tu mayor patrimonio —tu prestigio— al azar o a merced de los algoritmos.En SchoolMarket, llevamos más de dos décadas ayudando a los colegios a construir, proyectar y defender su reputación. Si quieres profesionalizar tu estrategia, blindar tu captación y convertir a tus familias y docentes en tus mejores defensores, estamos aquí para ayudarte.Contacta con nosotros hoy mismo y diseñemos juntos la estrategia de comunicación que tu centro necesita.](https://www.schoolmarket.es/wp-content/uploads/2026/10/gestion_desinformacion-600x450.jpeg)

