Contacta +34 91 0 09 94 29

Ocho minutos para captar la atención de los alumnos

Ocho minutos para captar la atención de los alumnos
SchoolMarket

Como profesor de inglés que busca atraer el interés de los alumnos en sus lecciones, Brian Sztabnik ha decidido prestar atención a los escritores y aprender de su proceso creativo, para luego aplicarlo en sus clases. Lo cuenta en su artículo de Edutopia, “Los ocho minutos que más importan”.

En él explica que lo más importante para ganarse al público (sean lectores o alumnos) es tener un potente comienzo y final de la historia o clase. Si fallamos en involucrar a los estudiantes al principio, nunca podremos recuperarlos. Si no tenemos planificado el final, corremos el riesgo de pasar de un tema a otro sin orden. Cada momento de la clase importa, pero hay ocho minutos fundamentales que son los dedicados al principio y el final. Si una lección no comienza fuerte, creando la anticipación o estableciendo objetivos, el interés del estudiante disminuye y entonces harán falta grandes esfuerzos para atrapar de nuevo su atención. Y si fallamos en comprobar si lo han entendido, nunca sabremos si hemos conseguido el objetivo de esa lección. Por eso Sztabnik apunta ocho claves para hacer que los ocho minutos que tenemos de máxima atención, resulten mágicos.

Principios

1. Usa la tendencia de YouTube
YouTube alcanza a más jóvenes que cualquier canal de televisión. Cien horas de vídeo son cargadas cada minuto en esta plataforma. Hay algo para cada nivel educativo en YouTube. No sólo ofrece a los profesores un fácil acceso a buenos vídeos, sino que también les permite establecer una conexión con los alumnos.

2. Empieza con buenas noticias
El bloguero Todd Finlay comienza sus clases dedicando dos minutos a compartir buenas noticias. Las aulas que celebran el éxito, construyen la comodidad necesaria para que los estudiantes hagan preguntas críticas, compartan ideas y participen en discusiones honestas y abiertas. Empezar con cosas que celebrar es una forma corta y fácil de llegar a ellos.

3. Mezcla disciplinas
Por ejemplo, antes de empezar una clase de Mitología, pon una canción que haga una alusión clásica a la lección que vais a ver ese día. O mide los ángulos de una pintura de Picasso en la clase de Matemáticas. Integrando otras disciplinas enseñamos a los estudiantes que las ideas y conceptos no están sueltos, sino que existen dentro de una red más amplia de conocimiento y pueden abrir sus sentidos a un aprendizaje más profundo.

4. Escribir durante cinco minutos
Los alumnos tienen que escribir, y mucho, si quieren mejorar. Un modo de lograrlo es empezar cada día la lección con una pregunta esencial que los estudiantes deben responder dedicando a ello cinco minutos. Si lo hacen día tras día, se convierte en un ritual que les fortalecerá. Sztabnik apunta que Grant Wiggins y Jay McTighe tienen una gran lista de preguntas esenciales que podemos usar.

Finales

1. Subir niveles
No es ningún secreto que los niños adoran los videojuegos, en parte debido a la recompensa constante de alcanzar nuevos niveles y ganar las clasificaciones más altas. Esto crea un sentido del logro, la capacidad y el valor. Los profesores pueden jugar con esta necesidad y desarrollar niveles basados en normas. Al final de una lección anima a los estudiantes a analizar sus propios progresos basándose en unos estándares, ellos solo necesitan la motivación necesaria para alcanzarlos.

2. Exit tickets
Los Exit tickets son cuestionarios sencillos de preguntas que se dan al final de una clase para que el alumno conteste en ese momento. Actualmente se están integrando en programas de ordenador educativos para que se gestionen de manera digital. Son evaluaciones muy rápidas e informales que permiten a los maestros rápidamente evaluar la comprensión de los estudiantes del material que ha dado ese día. Además los alumnos pueden dejarnos retroalimentación sobre la actividad, decirnos lo que han aprendido y lo que les gustaría aprender otro día. Sztabnik remite a la lista exhaustiva de comprobaciones para la comprensión que tienen Wiggins y McTighe.

3. Imita las redes sociales
El espíritu del mundo digital de colaboración y conexión puede ser replicado en las clases presenciales, como los tablones de anuncios que se convierten en espacios para compartir ideas. Erin Klein ha escrito sobre las formas positivas de emplear Twitter, Pinterest e Instagram en el aula. En los cuatro últimos minutos puedes desafiar a los estudiantes a componer un tweet o encontrar una imagen que mejor represente lo que han aprendido.

4. El poder de los Post-It
Otro modo de crear un clima positivo en el aula es acabar con notas de influencia. Anima a los alumnos a escribir en un Post-It algo que hayan aprendido de algún compañero y a pegarlo en un tablero en la clase. En el comienzo de la lección del día siguiente, leer las notas en voz alta. Esto les enseñará que un aula es una comunidad y animará a la participación porque esto es más que la respuesta a una pregunta, es algo que ayudará a los demás a entender las cosas más profundamente.

Fuente: Edutopia. http://www.edutopia.org/blog/8-minutes-that-matter-most-brian-sztabnik

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*