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Entrevistamos a Abel González sobre el caso del Pederasta de Ciudad Lineal

Entrevistamos a Abel González sobre el caso del Pederasta de Ciudad Lineal
SchoolMarket
Imagen de Abel González

Imagen de Abel González

El conocido como Pederasta de Ciudad Lineal ha sembrado en los últimos meses el pánico entre las familias de la zona noreste de Madrid. Varios secuestros a niñas y la imposibilidad, hasta ahora, de detenerlo, unido al impacto mediático de este tipo de sucesos, han generado una gran inquietud entre los padres con niñas de todo Madrid. Con el fin de tranquilizar a las familias (si esto es posible) o, al menos, tener en cuenta que conviene seguir una serie de medidas preventivas, hemos entrevistado a Abel González, profesor de Criminología en UDIMA y colaborador de SchoolMarket (dirige el curso de “Bullying y Ciberbullying”).
¿A qué se debe este repentino incremento de los secuestros y abusos a menores?   Los secuestros a menores no creo que estén en aumento. Menos aún el secuestro de menores para agredirlos sexualmente. Las cifras oficiales, tanto de policía, como de fiscalía no apuntan este aumento. Este tipo de delitos es muy grave y por tanto, posiblemente se denuncien la mayor parte de hechos que han sucedido, por lo que tenemos una visión más o menos real a través de las estadísticas oficiales. Otra cuestión es el abuso a menores, normalmente sucede a manos de conocidos y la cifra negra, es decir, aquellos delitos que no se denuncian, es muy elevada. Pero este no es el caso, con agresiones sexuales a manos de un desconocido. Hechos muy poco habituales.

¿Es justificable la alarma social o se debe al foco de los medios? Quizás sí existe una mayor preocupación por parte de los medios y cualquier noticia que pudiera apuntar en esta dirección se recoge. Me preocupa que se recoja sin contrastarla, porque entonces estaríamos generando una alarma que no se corresponde con la realidad.

¿Se puede estar generando una cierta psicosis en la sociedad? En la sociedad lo que se puede dar es un efecto de “pánico moral”. Es un fenómeno estudiado en Criminología y que tiene mucha relación con el tipo de información y modo de transmitirlo por los medios. En este caso se sobrerrepresenta la realidad en los medios y se extiende la creencia de que está en aumento un tipo de delito o la delincuencia en general. Es decir, se extrapola lo que sucede en los medios a la vida real, sin que exista un relación directa.

¿Qué consejos darías a los padres para proteger a sus hijas? Si nos centramos en lo que sale en los medios en este caso, podemos concretar que la fase más importante es la de vigilancia. Así una víctima propicia para este agresor será aquella que sea más vulnerable porque se encuentra sola. Lo más importante conocer en todo momento donde pueden estar nuestras hijas. Atendiendo a la edad debemos hablar con ellas para que cualquier cosa extraña nos la cuenten, todo ello sin generar miedo en ellas. Como digo, esta comunicación se debe adaptar a la edad de las niñas. Una cuestión importante, sobre todo en este caso, es que las potenciales víctimas, y en este caso las familias, dispongan de información de la policía de primera mano. Sobre todo información relativa a las horas de mayor riesgo o al modo de acercamiento del agresor a las niñas, para así, poder informarlas a ellas.

¿Qué consejos daría a las menores? Ya he comentado que las menores deben recibir información acorde a su edad. A partir de los cuatro o cinco años ya podemos hablar de que pueden suceder cosas malas, como por ejemplo, que una persona quiera montarla en su coche o regalarla algo, a lo que debe decírselo a sus padres inmediatamente. Aquí cobra especial importancia la desconfianza hacia personas que no conozcan, aunque les digan que conoce a sus padres. También es importante que no estén solas, y que siempre estén con un amigo o una amiga. No hace falta que sea un adulto. Repito, lo más importante evitar los momentos en los que las menores puedan estar solas o dirigirse de un lugar a otro solas.

¿Qué papel puede jugar la escuela para proteger a los menores? En este caso la escuela poco puede hacer, más que vigilar las entradas y salidas de los niños de los centros. Aquí el principal problema lo podemos encontrar en los trayectos de ida y vuelta al centro educativo, donde se debe hacer un esfuerzo por aumentar la vigilancia de las fuerzas y cuerpos de seguridad.

¿Se puede detectar el perfil del pederasta? No soy muy amigo de hablar de perfiles. En Criminología no existen los perfiles puros, podemos atender a una serie de características. Es muy probable que erremosral hacer un pronóstico porque no contamos con los datos precisos, sobre todo lo que las víctimas nos puedan decir y el análisis de los lugares. Lo que sí es cierto es que es un caso sumamente extraño en la historia de la Criminología, porque los agresores seriales lo suelen ser de adultas, no con un perfil de pederasta.

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